¿Animales Decapitados por Arándanos? 'Impuesto' del USDA a Agricultores Financia Crueles Experimentos

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Actualización: 7 de julio de 2021
Una organización nacional de defensa de agricultores negros, Family Agriculture Resource Management Services (F.A.R.M.S.), se ha unido a PETA para escribir al USDA y a las juntas de programas agrícolas para exigirles que el dinero que los agricultores ganan con gran esfuerzo, deje de ser usado para financiar experimentos en animales.

"Muchos agricultores están atravesando dificultades en la economía actual. No necesitan pruebas barbáricas en animales para vender productos agrícolas. Lo que necesitan es un alivio económico frente a las infladas tarifas de evaluación que son malgastadas en experimentos inservibles en animales. Estamos totalmente en contra de cobrarles impuestos a los agricultores para financiar pruebas innecesarias, e insensatas, en animales".
—Jillian Hishaw, Máster en Derecho (Derecho Agrario), directora fundadora, F.A.R.M.S.

Actualización: 22 de marzo de 2021
PETA le ha enviado una carta al secretario de Agricultura de EE.UU., Tom Vilsack, reiterando nuestro pedido de que el Departamento de Agricultura de EE.UU. prohíba que las tasas anuales de evaluación pagadas por los agricultores vayan a experimentos en animales crueles y letales financiados por las juntas de investigación y promoción (R&P, por sus siglas en inglés) para la comercialización de productos agrícolas comunes, como arándanos y hongos (más detalles a continuación). La carta –posterior a una que enviamos al antecesor de Vilsack en 2020– señala que el dinero de los agricultores actualmente está siendo malgastado en ciencia basura: "Queremos volver a enfatizar que los agricultores estadounidenses no merecen ser estafados con una tasa exorbitante de evaluación, parte de la cual es usada por las juntas de R&P para financiar experimentos burdos, derrochadores y engañosos en animales que no se traducen en resultados útiles para los humanos".

Toma acción a continuación para sumar tu voz a la nuestra.

Actualización: 2 de febrero de 2021
¡Victoria! Tras ser contactada por PETA y por más de 85.000 simpatizantes compasivos, la Junta de Aguacate Hass (HAB, por sus siglas en inglés) –una de las principales juntas de investigación y promoción (R&P) de productos agrícolas supervisadas por el Departamento de Agricultura de EE.UU.– ha adoptado una nueva política pública que establece que "no apoya, financia ni realiza investigación con animales". HAB financiaba experimentos en animales en un supuesto intento por hacer declaraciones dudosas de propiedades de salud, para la comercialización de aguacates a consumidores. Por ejemplo, HAB financió un experimento en el que a los ratones los obligaban a ingerir reiteradamente un ingrediente presente en el aguacate, no los alimentaban durante ocho horas, les inyectaban glucosa e insulina, los desangraban de la cola, asesinaban por asfixia y luego les drenaban la sangre y diseccionaban.

Es hora de que todas las juntas R&P de productos agrícolas sigan el ejemplo de HAB y se concentren exclusivamente en investigación relevante para humanos. Por favor, toma acción a continuación para ayudar a hacerlo posible.

Actualización: 26 de octubre de 2020
La representante de Nevada en el Congreso de EE.UU., Dina Titus, está instando al secretario de Agricultura, Sonny Perdue, a proporcionar una fecha de finalización de las tarifas anuales requeridas a granjeros para financiar los “crueles e ineficientes” experimentos en animales comisionados por las juntas de investigación y promoción (R&P) de productos agrícolas, que el Departamento de Agricultura de EE.UU. supervisa. Al respecto de estas pruebas (que son supuestamente financiadas para hacer afirmaciones dudosas sobre las propiedades sobre la salud humana de las moras azules, sandías, y otros alimentos comunes), Titus señala en su carta a Perdue: “En vista de la incongruencia entre la crueldad de estos experimentos y los productos que se estudian, las juntas de R&P deberían buscar utilizar tecnologías innovadoras para la investigación en lugar de derrochar los dólares de los granjeros en experimentación animal dolorosa e ineficaz”. ¡Toma acción a continuación para unirte a ella y a PETA en esta lucha compasiva!


Los experimentadores están envenenando, alimentando a la fuerza, haciendo pasar hambre, irradiando, sofocando, decapitando, diseccionando, provocando hemorragias y aplicando duchas vaginales a animales, supuestamente para declarar las propiedades saludables de arándanos, sandías y otros alimentos comunes para los consumidores. PETA envió una carta al secretario de Agricultura, Sonny Perdue, instándolo a abolir lo que en realidad equivale a un "impuesto" draconiano a los agricultores, que pagan por estas pruebas crueles, y poner fin para siempre a estos asesinatos sin sentido.

El financiamiento de estos experimentos inútiles y letales proviene de una parte de los cientos de millones de dólares en tarifas anuales que los agricultores deben pagar a las juntas de investigación y promoción de productos agrícolas (R&P), cuyas juntas directivas son nombradas por el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA). Estas tarifas -que se cobran a los agricultores como productores, manipuladores, procesadores, importadores y otros de productos agrícolas, sumaron un total de $885 millones solo en 2016, según la Oficina de Responsabilidad Gubernamental.

Muchas de las 21 juntas de R&P supervisadas por el USDA derrochan algunas de estas tarifas pagadas por los agricultores al aplicarlas a experimentos horribles en animales para comercializar productos agrícolas. Estas son solo algunas:

  • El Mushroom Council financió un experimento en el que se alimentaba a los cerdos con champiñones blancos, se les pinchaba el ano reiteradamente, se les extraía sangre y se asesinaban y diseccionaban.

  • El National Processed Raspberry Council financió un experimento en el que se aparearon ratones, se recogió una muestra con hisopo de las vaginas de las hembras, se alimentó a los ratones con una dieta alta en grasas con un ingrediente común en las uvas y frambuesas, algunos de los bebés murieron, los bebés restantes fueron alimentados con una dieta alta en grasas, se hizo pasar hambre a los ratones, se les inyectó glucosa, se les extrajo sangre reiteradamente, se los puso en una habitación a 39.2 grados durante seis horas, se les introdujo reiteradamente un termómetro en el recto, a las madres y bebés se rompió el cuello para matarlos y se diseccionaron.

  • El Highbush Blueberry Council de EE.UU. financió un experimento en el que los experimentadores alimentaron a ratas con fresas o arándanos, las obligaron a realizar una serie de pruebas psicomotoras y cognitivas que inducían estrés (que incluían agarrar cables mientras estaban suspendidas, caminar y mantener el equilibrio en varillas giratorias que se aceleraban y nadar en un laberinto), les inyectaron varias veces una sustancia química, las asesinaron y diseccionaron. Cinco ratas murieron antes del final del experimento debido a una pérdida de peso excesiva, probablemente por estrés.

Más de 2,600 ratones, ratas y cerdos sensibles e inteligentes se usaron en pruebas dañinas e invasivas financiadas por juntas de investigación y desarrollo de productos agrícolas entre 2015 y 2019.

 

Entre estos productos agrícolas se encuentran artículos comunes como champiñones, arándanos y sandías, que tienen un historial largo y seguro de consumo entre los humanos. En vez de torturar animales en crudos experimentos, los investigadores podrían haber realizado estudios seguros y eficaces en humanos y conducido otros métodos de avanzada sin animales, que arrojarían resultados relevantes para los humanos.

Estas pruebas en animales no son aplicables a humanos ni son requeridas por ley. Es importante destacar que los animales no son científicamente aptos para la investigación de alimentos para humanos, en parte debido a las grandes diferencias fisiológicas entre las especies.

Tras mantener conversaciones con PETA, docenas de importantes fabricantes de alimentos y bebidas han establecido políticas contra las pruebas en animales, y ya es hora de que el USDA haga lo mismo.

La carta de PETA dirigida a Perdue insta al USDA a prohibir que las tarifas de evaluación pagadas por los agricultores se destinen a experimentos en animales.

"Los agricultores estadounidenses merecen algo mejor que ser estafados por una tarifa de evaluación exorbitante, parte de la cual es usada por las juntas de R&P para financiar experimentos crudos, derrochadores y engañosos en animales que no se traducen en resultados útiles para los humanos", dice la carta.

Las ratas pueden pensar en cosas y resolverlas como los perros. También han demostrado empatía claramente. En un estudio éticamente cuestionable, la mayoría de las ratas evaluadas eligieron ayudar a otra rata que se veía obligada a desplazarse por el agua, incluso cuando se les dio la oportunidad de agarrar un chocolate. Las ratas también pueden reconocer expresiones de dolor en las caras de otras ratas y reaccionar ante ellas. Los animales no son equipamiento de laboratorio, y tratarlos como tal respalda al especismo (la creencia de que los humanos son naturalmente superiores a otros animales basándose únicamente en la pertenencia a una especie).

Por favor, toma acción y ayuda a PETA a mantener la presión sobre el USDA y las juntas de R&P para que prohíba abusar de los agricultores con tarifas que financian las pruebas en animales, las cuales son ciencia basura e inhumana.

Secretary
Thomas
Vilsack
USDA
Ms.
Cheryl
Abbate
Mushroom Council
National
Mango Board
National Mango Board
Shelly
Hartmann
Highbush Blueberry Council
Mr.
Lee
Wroten
National Watermelon Promotion Board
Mr.
Andy
Fabin
United Soybean Board
Mr.
Charles Ray
Huddleston
Sorghum
Mr.
Brad
Rader
Washington Red Raspberry Commission

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